Centro de Montaña Tandil.

El Centro de Montaña de Tandil es una asociación civil sin fines de lucro que desde hace más de una década aglutina a amantes de la naturaleza y la vida al aire libre.  Desde el inicio de sus actividades hasta la actualidad, el CMT ha ido aumentando en  cantidad de socios, de propuestas, y de proyectos hechos realidad. La masificación del turismo y la situación legal de las mismas sierras representan a su vez desafíos actuales y de urgente resolución.    

Tandil y su sistema serrano constituyen un marco excepcional para el desarrollo de las diversas actividades relacionadas con el montañismo. Tanto para los lugareños como para los turistas, Tandil ofrece la posibilidad inmediata de practicar este tipo de deportes. Sin necesidad de emprender largos -y más costosos-  viajes hacia la Cordillera de los Andes o las sierras cordobesas, por ejemplo, los ciudadanos de grandes urbes como La Plata o Buenos Aires pueden aprovechar -con solo pocas horas de viaje- del  contacto con la vida al aire libre  que Tandil representa. El boom del turismo en nuestra región ha masificado la demanda, y por ende la oferta, de servicios relacionados con este tipo de  actividades. Sin embargo, la práctica del montañismo -como de cualquier deporte de riesgo- requiere de una preparación muy específica, para garantizar  que la actividad se desarrolle de una manera segura y placentera.

Un poco de historia

A  principios de los años noventa, diferentes excursiones y objetivos de alta montaña -como la primera expedición tandilense al Aconcagua- ,  se convierten en los antecedentes fundamentales que conducen a  la fundación de un club de montaña en nuestra ciudad.  Todo lo experimentado hasta el momento se vuelca entonces en el incipiente Centro de Montaña de Tandil, fundado en 1993. Durante los primeros años, se trabajó en la realización de diversos cursos de formación,  entre los que cabe destacar el llevado a cabo en el año ´95, a cargo de  Rodrigo Jordán y Cristián García-Huidobro, primeros sudamericanos en ascender hasta la cumbre más alta del planeta en la cordillera del Himalaya, en Asia, traídos a la ciudad por el CMT.
Con el transcurso de los años, se fueron sumando nuevos socios al grupo fundador, lo que amplió el abanico de actividades que el CMT promociona y desarrolla. El financiamiento para esas actividades proviene básicamente  de las cuotas que los socios abonan anualmente, por ello a medida que se ensanchaban las filas de adeptos, el Centro creció y se diversificaron sus horizontes.
Desde hace unos 4 o 5 años atrás, a partir de la compra del rotopercutor, el CMT ha ido avanzando en el equipamiento de vias en diferentes Sierras de la zona. Abrir “senderos”  en la roca ha atraído a cada vez más amantes de la actividad, lo que ha insertado a Tandil en el circuito de lugares predilectos para este particular tipo de turismo.